viernes 3 de julio de 2009

Berlín Alexanderplatz

Lo malo de opinar sobre una novela que acabas de leer es que todavía no se tiene la suficiente distancia crítica como para hablar con sentido de ella. Lo único a lo que uno acierta es a balbucear, a mascullar algunas cosas. Y más después del último capítulo de esta novela, impresionante.



Para entrar un poco en materia: el libro es del poco conocido A. Döblin, uno de los mayores escritores de Alemania del s. XX (no en vano, G. Grass lo reconoce como su maestro). La narración va en el estilo del Ulises de J. Joyce: mucho monólogo interno, que se confunde con el del propio autor, collage de técnicas (literalmente: inserta recortes de periódicos de la época, etc.), tratando de reflejar siempre objetivamente* los hechos, a saber, el deambular de Franz Biberkopf por Berlin, tratando de ser honesto, después de salir de la prisión de Tegel, tras haber asesinado de una brutal paliza a su mujer Ida.

* Lo de "objetivo", eso de los "hechos": es confuso que el autor pretenda describir la realidad vivida por F. Biberkopf mezclando el monólogo interno con la representación "objetiva" de los hechos cotidianos de la ciudad de Berlín por medio de presentación de datos, noticias, estadísticas, etc. Si lo que se pretende es hacer la experiencia del calvario del propio personaje, poco puede ayudar un recorte de periódico. El Berlín vivido por F. Biberkopf no es el Berlín en el que las apisonadoras trabajan en la construcción del metro durante x horas, trabajo subvencionado pro el gobierno o quién sea, etc., sino en este caso, es la sucia apisonadora que hace un ruido infernal, o las malditas obras del metro que son abandonadas durante el invierno de modo que la nieve que cae genera un barrizal tremendo. Pienso que existe esa confusión en la novela, que la malogra un poco. Además de que la aportación de datos "objetivos" no son la representación de ningún hecho de Berlín "en sí", realmente, poco llega a significar para el lector, interesado en la experiencia del protagonista.

Después de la perorata, algunos pasajes alucinantes, narrados en ese estilo joyceano (menos duro, todo hay que decirlo, y gracias tal vez a eso, más lírico, afortunadamente), como si fuera un cuadro expresionista, con pinceladas muy rápidas y violentas. A lo que Döblin añade una peculiar óptica que hace de sus escenas casi planos más propios del cine que de la literatura:

- Al hilo de lo de la pintura expresionista: hay un pasaje que, de hecho, recuerda a los lienzos de Soutine:


Se trata del siguiente pasaje, que me he tomado la molestia de transcribir ;P

"Un empujón a la puerta, cede, se columpia adelante y atrás. ¡Puah, qué vapor! Qué estarán cociendo ahí. Estás rodeado de vapor como en un baño, quizá los cerdos tomen baños turcos. Se va hacia algún lado, no ves adónde, se le empañan a uno las gafas, quizá se anda desnudo, se suda el reumatismo, con coñac sólo no basta, se hace ruido con las zapatillas. No se puede ver nada, el vapor es demasiado espeso. Pero esos chillidos, estertores, golpes, gritos de hombre, herramientas que caen, tapas que se abaten. Por algún lado deben de andar los cerdos, algunos ya colgando, están ya muertos, los han cortado, casi están listos para comérselos. Ahí hay un hombre con una manga que riega las dos mitades blancas del cerdo. Cuelgan de postes de hierro, cabeza abajo, algunos cerdos están enteros, tienen las patas separadas arriba por una tabla transversal, un animal muerto no puede hacer nada, tampoco correr. Las manos de cerdo, cortadas, forman un montón. Dos hombres salen de la niebla trayendo algo, un animal abierto y sin entrañas colgando de una barra de hierro. Levantan la barra hasta el círculo del techo. Allí se columpian ya muchos colegas, contemplando estúpidamente las baldosas.

Atraviesas la sala entre la niebla. Las losas están estriadas, están húmedas y también llenas de sangre. Entre los postes, las hileras de animales blancos desentrañados. Detrás deben de estar los lugares de sacrificio, se oyen golpes, ruidos, chillidos, gritos, estertores, gruñidos. Allí hay calderas humeantes, cubas, de ahí viene el vapor. Los hombres meten en el agua hirviente los animales muertos, los escaldan y los sacan muy blancos, un hombre les raspa aún la piel con un cuchillo, el animal queda aún más blanco, muy liso. Muy blandos y blancos, muy satisfechos como después de un baño cansado, tras una operación con éxito o un masaje, los cerdos yacen en filas sobre bancos, tablas, en su tranquilidad repleta y con sus nuevas camisas blancas, no se mueven. Todos están echados de lado, a algunos se les ve la doble fila de tetillas, cuántas tetas tiene una cerda, debe de ser animales fecundos. Pero todos tienen aquí un tajo rojo y derecho en el cuello, exactamente en su parte central, es muy sospechoso.

Ahora suenan otra vez golpes secos, se abre una puerta al fondo, sale el vapor, entran un nuevo grupo de cerdos, vosotros corréis por ahí, yo he entrado por delante, por la puerta corrediza, graciosos y rosados animales alegres perniles, alegres rabos enroscados, lomos con rayas de colores. Y olfatean el nuevo recinto. Es frío como el de antes, pero hay además algo húmedo en el suelo que resulta desconocido, una viscosidad roja. La frotan con el hocico.

Un hombre joven de cara pálida, con el cabello rubio y aplastado, tiene un cigarro en la boca. ¡Miradlo, es el último hombre que se ocupará de vosotros! No penséis mal de él, sólo cumple con su obligación. Tiene que arreglar con vosotros un asunto administrativo. Sólo lleva botas, pantalones, camisa y tirantes, las botas hasta la rodilla. Ése es su uniforme. Se quita el cigarro de la boca, lo coloca en un estante de la pared y coge un hacha larga del rincón. Es el emblema de su autoridad, de su superioridad sobre vosotros, como la chapa de la policía criminal. Enseguida os la enseñará. Es un largo mango de madera que el joven levanta a la altura de sus hombros sobre los cerditos alborotadores, que hozan, olisquean y gruñen debajo tan tranquilos. El hombre va de un lado a otro con la vista baja, buscando, buscando. Se trata de pesquisas sobre cierta persona, sobre cierta persona implicada en el caso x contra y.. ¡Zas! Uno ha salido corriendo ante sus pies, ¡zas! otro más. El hombre es rápido, ha quedado bien, el hacha ha caído silbando, se ha hundido en la aglomeración por su lado romo, golpeando una cabeza, otra cabeza más. Ha sido un momento. Algo patalea en el suelo. Algo se agita. Se mueve de un lado a otro. Ya no sabe nada. Y se queda allí. Qué hacen las patas, la cabeza. Pero eso no lo hace el cerdo, lo hacen las patas por su cuenta. Y dos hombres de la sala de calderas se han asomado ya, ahora les toca a ellos, levantan una puertecita que da al lugar del sacrificio, sacan arrastrando al animal, afilan el largo cuchillo en un hierro y se arrodillan, shhh, shhh, han golpeado en el cuello, abren al animal como un saco, cortes que se hunden profundamente, el animal se estremece, patalea, se debate, pierde el conocimiento, ahora sólo el conocimiento, pronto algo más, chilla y ahora le abren las venas del cuello. Está profundamente inconsciente, hemos entrado en la Metafísica, la Teología, hijo mío, ya no andas por la tierra, ahora flotamos sobre las nubes. Rápidamente el balde plano, la sangre caliente y negra cae a borbotones, espumea, la sangre se cuaja en el cuerpo, forma coágulos, tapona las heridas. Ahora está fuera del cuerpo y sigue queriendo coagularse. Como un niño que grita mamá, mamá, cuando está en la mesa de operaciones y mamá no pinta nada, y mamá no quiere venir, pero uno se asfixia bajo la mascarilla de éter, y todavía sigue gritando, hasta que no puede más: mamá. Ris, ras, las venas de la derecha, las venas de la izquierda. Hay que revolver deprisa. Así. Ahora ceden los estremecimientos. Ahora estás tranquilo. Hemos llegado al fin de la Fisiología y la Teología, comienza la Física." (A. Döblin, Berlín Alexanderplatz, Cátedra, pp. 196-198).


- Otro más: cuando a mitad del libro tiene lugar el famoso "acc/incidente" con el pérfido Reinhold. Esta vez sólo indico las páginas, de la estupenda edición de Cátedra: pp. 272-274.
* En serio, el personaje de Reinhold es magnífico: el mayor hijo de puta (lo subrayo) sin sentimientos que ha dado la literatura.

- La pelea con Mieze, la dulcísima novia que se echa Biberkopf: pp. 393-395. Este pasaje trae a la memoria "El grito" de Munch así como (por supuesto) las bocas abiertas de F. Bacon en sus series sobre el Papa Inocencio.

- Y, cómo no, el delirio de Franz Biberkopf en el manicomio de Buch, enfrentándose con la "Segadora, le llaman Muerte": ver todo el capítulo 9, el final.

Tal vez no tan enorme como el Ulises de Joyce, que es una obra singular, Berlín Alexanderplatz me ha entusiasmado sobre todo en pasajes como los que he citado, por cómo Döblin logra hacer descripciones subjetivas de situaciones elevándolas a un tono lírico inusitado, casi al nivel de Cortázar en Rayuela. En ese aspecto, está a años luz sobre Joyce.

miércoles 1 de julio de 2009

Otro blog

Sigo manteniendo este, natürlich, pero con motivo de la ya muy próxima visita a Alemania, he abierto otro blog, dedicado tan sólo a escribir acerca del viaje o de los viajes que haya hecho, esté haciendo o haga en un futuro. Es decir, sólo va a estar actualizándose durante las próximas tres semanas. Lo que dure lo de Berlín. Así que sólo lo usaré de tanto en tanto.
Bueno, la dirección es esta:


Uso Wordpress y no Blogger porque este último da asquito, de verdad. Ya podían modernizarlo un poco, digo yo :P
Así que todos aquellos familiares y/o amigos, o simplemente curiosos, tendrán noticias nuestras (es decir, también de Merche) a través de este blog.
Lo gracioso sería ahora que en Alemania no tuviera acceso a internet, en el apartamento. Sería un OWNED en toda regla, LOL.

jueves 11 de junio de 2009

El Real Madrid ficha a Cristiano Ronaldo por casi 94 millones de Euros

El Manchester ha anunciado que acepta una astronómica oferta de 80 millones de libras (casi 94 millones de euros) del Real Madrid por su estrella Cristiano Ronaldo.

"A petición de Cristiano Ronaldo, que ha expresado otra vez su deseo de marcharse, y después de una discusión con el representante del jugador, el United ha acordado autorizar al Real Madrid a hablar con el futbolista", dice el club inglés en un comunicado.

"El Manchester United considera que el asunto estará cerrado el 30 de junio como muy tarde y hasta entonces no emitirá ningún otro comunicado", añade.

Ahora todo queda a expensas del acuerdo con el crack portugués, un mero trámite, puesto que con toda probabilidad ya exista, una vez vistas las ganas del delantero de trecalar en el Real Madrid.

El traspaso del portugués se convierte en un nuevo récord en la historia de los fichajes, ya que nadie nunca ha llegado a una cifra tan desorbitada.

La última vez que alguien se acercó a este precio fue el propio Florentino Pérez, cuando fichó a Zidane en 2001, por el que pagó 76 millones de euros.

Ahora, Florentino ha vuelto a tirar la casa por la ventana al pagar casi 100 millones de euros, una cifra considerada por muchos demasiada alta, y que rompe el mercado futbolístico.

miércoles 10 de junio de 2009

Spray para oler libros electrónicos

¿Qué será de un servidor cuando los libros sean (presuntamente) electrónicos y no los pueda oler? Los que me conocen, saben de mi manía enfermiza de oler los libros: un libro no se disfruta sólo con la vista y con la inteligencia, sino con el tacto y con el olfato (el gusto ya no sé...). Ese olor de los libros de la biblioteca, una mezcla entre rancio, usado y añejo, que juntos huelen bien; el olor de los libros recién comprados; el olor de los libros del colegio, bastante odioso; el de los manuales de videojuegos de consola, como muy agudos; el de los diccionarios y en general de los libros con páginas tipo-Biblia; el de los libros de Alianza, tanto los editados en papel reciclado (los de toda la vida) como los de las nuevas ediciones en un papel más "robusto", cada tipo de papel tiene un olor distinto.

En fin. Me faltan palabras para describir los olores. Qué curioso que el español, al menos, tiene ingeniosísimos recursos para proferir toda clase de insultos, pero poquísimos para describir los olores. Los objetos que más nombres reciben son aquellos aprehendidos por la vista (qué casualidad, ¿no?). Del gusto también abundan: ácido, dulce, salado... Del tacto: rugoso, suave, etc. Del oído es obvio: tenemos ahí la música para dar fe de ello, una de las más complejas ciencias nacidas a partir de uno de los 5 sentidos. Pero en cuanto al olfato... ¿con qué adjetivo describo el olor de un libro de Zubiri de Alianza Editorial? ¿O de las guías Lonely Planet, que poseen un aroma tan característico? No encuentro palabras.
Todo este cuento viene a santo de la entrada que me he encontrado en ese estupendo blog que es Microsiervos: http://www.microsiervos.com/archivo/humor/olor-para-libros-electronicos.html
Han inventado un spray para rocíar los libros electrónicos y de este modo conservar el olor de los libros "físicos". Los hay olor a mohoso, a bacon crujiente, a gato incluso... Vale, es una broma (no mía, sino del blog). Pero nada más verlo me ha hecho ilusión, seguro que no soy el único al que le gustaría que los libros siguieran siendo "físicos" sólo para poder olerlos.

lunes 8 de junio de 2009

Singularidades (II)

Pasando de largo del tema de las elecciones europeas, que sinceramente no tengo nada claro, vuelvo con temas metafísicos. En esta ocasión, otro clásico entre los clásicos (aunque nunca llegaría a decir que toda la filosofía es una nota a pie de página de él): Platón.

<<Finalmente, pienso, podría percibir el sol, no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo como es en sí y por sí, en su propio ámbito. - Necesariamente.>> (Platón, "La República", VI, 516b)

(Aviso para bärlineren: la foto está tomada
en la playa de Cádiz capital
)

Platón está apuntando aquí a la experiencia de lo real experimentado en y por sí mismo, es decir, desde sí mismo y no desde un ámbito subjetivo o extraño a él. Sería, de nuevo, todo aquello que la fenomenología buscaba: el aparecer de la cosa misma, tal como se da y en los límites en que se da (cf. Husserl, Ideas, I, parágrafo 24), un momento singular por cuanto tiene de trans-individual e incluso de trans-universal. Por raro que suene, en la metáfora platónica el Sol, o sea, lo verdaderamente real (¿tal vez lo más real, o eso sería acercarlo mucho al summum ens?) es transgenérico, no cae bajo determinaciones categoriales sino que está allende ellas. Por ello es lo completamente único y singular, lo realidad en su superlativa concreción y singularidad.
Ha sido Heidegger uno de los filósofos que más recorrido han dado a esta metáfora de la verdad y el ser como luz (cf. por ejemplo Ser y tiempo, p. 157, Trotta); la cual fue constantemente reinterpretada por Zubiri (una buena muestra de ello está en Sobre la esencia, pp. 448-9). Para Zubiri, el ser heideggeriano como luz nunca es lo primero, sino que lo primero que tenemos presente en nosotros, en nuestra inteligencia, es la luminaria de donde emana la luz. Es la conocida tesis de que "el ser se funda en la realidad", en cuya discusión no entraré aquí.
Lo interesante de la cuestión está en cómo podemos acceder a la visión de la luminaria. Volviendo a las metáforas platónica y heideggeriana, que tanto tienen en común: siguiendo la inspiración zubiriana, ¿podríamos mirar la luz que arroja la luminaria de tal modo que la captásemos incidiendo en la propia luminaria de la que surge? Es decir, ¿podemos ver la luminaria iluminada por su propia luz? Desde luego que sí. Y ese es justamente el problema, porque, ¿no captaríamos entonces la luminaria sino tan sólo en función lumínica, y no en sí y por sí? Además, ¿cómo sabríamos el modo de ser de la luminaria cuando no la podemos ver, esto es, cuando está apagada? Traducido a un lenguaje menos metafórico (sin menosprecio filosófico de la metáfora, por supuestísimo): si la realidad, que es siempre singular, sólo se nos puede presentar "como x" o "como y", esto es, desde un sentido, ¿cómo acceder a lo que sea independientemente de su aparecer "como...", es decir, a cómo es en su propia singularidad? Si lo real singular "da" sentido, ¿cómo aprehenderlo sin la mera función iluminadora o proporcionadora de sentido? ¿No es justamente la propia claridad de la luminaria la que la oculta?
En fin, problemas patafísicos, que diría Cortázar.

viernes 5 de junio de 2009

Singularidades (I)

Para dar una idea de las cosas que estoy leyendo, y haciendo como que las pienso, voy a dejar durante estos días una serie de textos que me han llamado al atención, y que si se es capaz de entenderlos, pueden dar mucho que pensar.



El primero, casi por necesidad, es uno de Kant. En mi humilde opinión como estudiante de mier... o sea, como aspirante al olimpo del amor a la sabiduría, textos como estos deberían ser el material de reflexión de la metafísica a la altura del s. XXI (con perdón del señor Hache-e-ge-e-ele):

"Si lo universal (la regla, el principio, la ley) es dado, el Juicio que subsume en él lo particular (…) es determinante. Pero si sólo lo particular es dado, sobre el cual él debe encontrar lo universal, entonces el juicio es solamente reflexionante." (Kant, Crítica del Juicio, Austral, Madrid, p. 105).

Se trata con esto de hacer ver que el Juicio, nuestro discurso, no sólo procede a partir de proyecciones, de representaciones, en una palabra, de lo que vulgarmente se entiende por "subjetivo". Si determinada persona habla de Dios, no es porque él proyecte algo sobre la realidad, sino porque en realidad su Juicio (esto es, su discurso) tiene una dimensión previa a la proyectante (en Kant, la determinante; aunque más que "proyectante" habría que decir "de subsunción"), que es la reflexionante, la que se deja dirigir por la cosa misma. Es decir, en eso que proyecta el que habla de Dios, hay algo a lo que se ha tenido que plegar para hacerlo y que no ha proyectado él. Y eso que le ha "plegado" o forzado es singular, es único e irrepetible.
Gñé!

miércoles 27 de mayo de 2009

Ich werde ein Bärliner sein!

Echados están los papeles y ahora a esperar con "relativa tranquilidad" a que todo salga bien. Pero el primer paso ya está dado. Nach Deutschland! Y con un poco de suerte, Merche también ^^
*Cortesía de las becas MEC :D



jueves 14 de mayo de 2009

Vergüenza

Es lo que me da cada vez que algún miembro de la Iglesia de Granada o ex-miembro de ella (véase el antiguo obispo de Granada, A. Cañizares) abre la boca o su tintero para escribir joyas como estas del arzobispo de Granada, Fco. Javier Martínez:

<<Los mismos que han decidido que a cualquier cosa —incluso constitutivamente estéril— se la puede llamar matrimonio, haciendo burla de los millones de personas de las que ellos viven, porque son quienes pagan como pueden sus impuestos, aunque ninguna de esas personas —absolutamente ninguna— haya nacido de esas uniones estériles.>>

Esto para empezar. Y ahora:

<<Los mismos que deciden que matar a un ser humano, siempre que no haya nacido y no tenga voz para gritar, ni acceso a los medios de comunicación para defender sus derechos, ni un sindicato que le defienda, es legítimo, con tal de que les convenga a alguno de los adultos implicados.>>

Que el "Santo Padre" venga y me explique en qué consiste matar a un ser humano que no ha nacido. Esta frase es digna de un esquizofrénico.
Y por último:

<<Lo que se silencia es el dato —perfectamente constatado— de que el uso masivo de los preservativos no ha detenido el sida en África, sino que lo ha propagado.>>

Por favor, señor Martínez, publique esa estadística, muéstrela, interprétela científicamente y entonces escriba algo con rigor, no un mero panfleto ideológico.

Ver para creer. El artículo completo en este enlace:
http://www.odisur.es/index.php?mod=diocesis&idsecc=46&dioc=6&id=4316

Mejor que otra cosa, podría ponerse a documentar por qué la gente cree menos en la Iglesia que en Dios y/o Cristo.

Yo por mi parte, pienso seguir haciendo eso que cree es una guarrada, disfrutando del "sexo banal" (¿eso existe? Siempre pensé que el peor sexo es aquel que tienes que pagar -Woody Allen dixit), porque no creo en ese modelo de familia, no creo en ese modelo de vida, y no se puede creer porque detrás hay todo un interés de reconquistar un poder que la Iglesia ya no tiene ni puede tener. Hay mundo y salvación más allá de la Iglesia, aunque no se lo quieran creer.
Es más, si la Iglesia quiere introducirse en el debate público sobre la píldora, el preservativo, etc., lo que tiene que hacer es usar un lenguaje que cualquier otra persona, sea musulmana, laica, atea, etc. pueda entender. Porque, (1) detrás de cada "dato" constadado en que se ha basado este señor (que por cierto, no hay ni una sola cifra en todo el artículo -cifras exactas, no vaguedades) hay un interés y e interpretación ideológica y (2) porque en un debate público y racional argumentos de la talla de "Los mismos que deciden que matar a un ser humano, siempre que no haya nacido..." son completamente ininteligibles.

De verdad, lo de que el condón propaga el sida en África me parece tan lamentable como irresponsable.

domingo 19 de abril de 2009

Compañeros de camino

Sin actualizaciones desde que terminé el Máster el 2 de abril, señal de que estoy haciendo algo por la patria y leo y todo :P


Tochazo infernal al cual hay que sumarle el odioso Deutsches Buch (libro de alemán), que es odioso más que por sí mismo, debido en verdad a lo áspero y opaco (o pepe) del doich:



A lo cual se suman las lecturas de las "clases" de becario ECTS: "El nacimiento de la tragedia" y "El puesto del hombre en el cosmos", de los cuales ni siquiera pongo fotaco, que me da perezuca.
Esa es mi vida, cuando se me ocurra algo extra-egocéntrico que contar, lo contaré. Preferiblemente chexchuá y depravado.

Conclusión después de las 2 primeras semanas de trabajo de investigación (y no, no estoy con microscopios en mi casa): Zubiri es un retorcido (mmm, no he querido decir lo que se suele entender normalmente por "retorcido", sino que es algo más originario, "retorcidicio" ;P).
Segunda conclusión: mi pobre Caja-X está mu solica:



PD: ¿Y la FPU de los mandangos? ¿¡Para cuándo!?

jueves 2 de abril de 2009

Filosofada Nui

Los muchachos: "Todos desde Platón a Heidegger me comen..." Fantabuloso, Nuiiiiiiiiii. M'a encantado ese Zaratustra hablando persa, por Diolllllllllll!